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Pikillacta es una de las ciudades preincaicas mejor conservadas del Perú, ubicada a 30 km al sudeste de Cusco, a una altitud de 3,350 metros sobre el nivel del mar. Este sitio arqueológico, que abarca aproximadamente 50 hectáreas, es un testimonio de la avanzada civilización Wari, conocida por su planificación urbana y logros en ingeniería. Situada en el Valle Sagrado, Pikillacta es uno de los principales lugares turísticos de Cusco, destacando por su historia, arquitectura y su integración con el paisaje natural.
Historia y Contexto de los Wari
Los Wari, originarios de Ayacucho, ocuparon la Cuenca de Lucre antes de establecerse en Pikillacta, dominando la región desde Chelques-Paruro. Según Ravines (1982), los Wari inicialmente se asentaron en Chelques antes de desarrollar Pikillacta. Su organización expansionista promovió el desarrollo social, económico, político y administrativo, destacándose por su planificación urbana y su avanzada ingeniería. Lumbreras (1982) describe a los Wari como creadores de un modelo de “ciudad cultura”, caracterizado por patrones arquitectónicos definidos, como el uso del módulo urbano, que influyó en culturas posteriores.
Las construcciones de Pikillacta reflejan una alta tecnología y organización estatal, con obras arquitectónicas de gran envergadura que sirvieron como modelo para otras civilizaciones. La ciudad, posiblemente conocida como Muyuna, Muyna o Mohína en la época inca, es un símbolo del legado Wari en el Valle Sagrado del Cusco.
Descripción del Sitio Arqueológico
La historiadora peruana Alfonsina Barrionuevo describe Pikillacta como una joya en las faldas del cerro Wayllonqa, donde las ruinas brillan bajo el sol como si fueran de oro. Este sitio, conocido hoy como Wakarpay, cuenta con calles, plazas de grandes dimensiones, palacios de dos pisos y viviendas multifamiliares que reflejan la complejidad de la planificación Wari. El nombre “Pikillacta” fue asignado tras la llegada de los españoles, y su significado original permanece incierto.
Cerca de Pikillacta, en el kilómetro 35 de la carretera, se encuentra Rumiqolqa (piedra-almacén), una cantera famosa en la época inca por proveer andesita para las construcciones más importantes de Cusco. Actualmente, la mina sigue en explotación, aunque las subestructuras han sido alteradas.
Componentes del Complejo Arqueológico
- Pikillacta: La ciudad principal, reconocida por su planificación urbana avanzada, con muros de piedra canteada y sillares perfectos de estilo incaico construidos sobre una base Wari. Rodeada de aldeas aristocráticas frente a la planicie y las lagunas de Wakarpay, es un destacado ejemplo de la arquitectura del Valle Sagrado.
- Qaranqayniyuj: La segunda población más grande del complejo, ubicada cerca del río Vilcanota. Sus edificios, algunos semicirculares, se distribuyen en una hondonada y una planicie superior, mostrando la adaptabilidad de los Wari al terreno irregular.
- Choqepucjio: Ruinas con muros de piedra y barro que formaban habitaciones de dos o tres pisos. Situadas en la margen izquierda del río Watanay, estas construcciones destacan por su escala y diseño.
- Urpicancha: Conocido como “lugar cercado con pajaritos”, este sitio cuenta con andenes de alta calidad sin amalgama, ubicados en una planicie al este de la laguna Wakarpay. Es un ejemplo sobresaliente de la ingeniería agrícola Wari.
- Kunturqaqa: Un promontorio rocoso con forma de cabeza de cóndor, ubicado al oeste de Pikillacta. Según el historiador Víctor Angles, este lugar tiene un significado histórico, con representaciones de cóndores pintadas por el inca Wiraqocha, simbolizando eventos clave en la defensa del Cusco contra los chancas.
- Andenes de Amarupata: Ubicados al sudeste de Lucre, en las faldas del cerro Qosqoqhawarina, estos andenes, cuyo nombre significa “sitio de las serpientes”, incluyen canales de agua aún funcionales. La laguna cercana albergaba fauna silvestre como patos, gansos y flamencos, y era un lugar de pesca en la antigüedad.
Leyenda de QoriT’ika
La laguna de Wakarpay está asociada a la leyenda de QoriT’ika (Flor Dorada), una princesa que ofreció su amor a quien lograra llevar agua a su ciudad. Tres príncipes intentaron el desafío: Paukar (qolla), Tuyasta (canchino) y SunqoRumi (quechua). Solo SunqoRumi logró construir un acueducto funcional, cuya evidencia aún se observa en los canales superiores que llegan a Pikillacta, recorriendo aproximadamente 10 km. Esta historia resalta la importancia de la ingeniería hidráulica en la región.
Hallazgos Arqueológicos
En 1927, se descubrieron 40 microesculturas turquesas y una escultura de piedra de un puma de tamaño natural, actualmente exhibidas en el Museo Arqueológico del Cusco. Estos hallazgos destacan la riqueza cultural y artística de Pikillacta.
¿Cómo Llegar a Pikillacta?
No existe un servicio de transporte público directo a Pikillacta. Los visitantes pueden contratar una agencia de viajes en Cusco para tours privados o tomar un transporte hacia Oropesa y continuar desde allí. Es indispensable contar con el Boleto Turístico del Cusco para acceder a este y otros sitios del Valle Sagrado. La ruta más común es por la carretera pavimentada, a la altura del kilómetro 35, cerca de Rumiqolqa.
¿Por Qué Visitar Pikillacta?
Pikillacta es un destino imprescindible para quienes buscan explorar la historia preincaica y la riqueza del Valle Sagrado. Su combinación de arquitectura avanzada, paisajes naturales y relatos históricos como la leyenda de QoriT’ika lo convierten en un lugar único. Ideal para amantes de la arqueología, la historia y el turismo cultural, Pikillacta ofrece una ventana al legado de la civilización Wari y su influencia en el Cusco.
