La Danza Añas Tusuy
La danza Añas Tusuy, también conocida como «Danza de los Zorrillos», es una expresión folclórica tradicional del departamento de Cusco, en el sur de Perú. Esta manifestación cultural, de carácter picaresco y naturalista, representa de manera festiva y humorística la interacción entre los zorrillos (conocidos localmente como añas) y los agricultores en las chacras de papa. A través de movimientos juguetones y simbólicos, la danza evoca la vida rural andina, destacando el ingenio de los animales para buscar su alimento —el «ragao» o gusano de papa— y el conflicto lúdico con el dueño de la tierra. Clasificada como una danza agrícola y satírica, Añas Tusuy resalta la conexión profunda entre el hombre, la naturaleza y los elementos míticos del mundo andino, donde el zorrillo no solo es un animal perjudicial para los cultivos, sino también un símbolo de astucia y brujería en las tradiciones locales.
Originaria de comunidades altoandinas como las de Espinar, Chumbivilcas y Sihuas (aunque esta última provincia se encuentra en Áncash, lo que sugiere una posible difusión interregional), la danza ha sido documentada en provincias cusqueñas donde la papa es un cultivo central. Su nombre en quechua, Añas Tusuy, traduce literalmente como «Danza de los Zorrillos», reflejando su esencia mimética y narrativa. En un contexto donde muchas danzas andinas enfrentan el riesgo de extinción, Añas Tusuy ha sido revitalizada gracias a esfuerzos culturales, convirtiéndose en un emblema de la identidad peruana.
Origen e Historia
La tradición de Añas Tusuy se remonta a prácticas ancestrales en las comunidades andinas, donde grupos de jóvenes se disfrazaban de zorrillos para realizar travesuras durante las fiestas patronales o ciclos agrícolas. Según relatos orales, estos «pachaques» (grupos de danzantes) imitaban el comportamiento de los animales en las chacras, escarbando y jugando para «conseguir su encantada flor andina», una metáfora que alude tanto al gusano de papa como a la búsqueda de placer y libertad en medio de la rutina rural.
El zorrillo, un animal nocturno y astuto, ocupa un lugar especial en la cosmovisión andina. No solo es visto como una plaga que voltea las chacras en busca de larvas de plagas como el ragao (que paradójicamente beneficia al agricultor al controlarla, aunque destruye el suelo), sino también como un ser asociado a la brujería. En danzas antiguas como Incas, Negritos, Huaridanzas, Antis y Huanquillas —todas al borde de la desaparición en Cusco—, el zorrillo aparece como personaje libre, representando al brujo o al trickster andino. Con el tiempo, estos elementos se integraron en Añas Tusuy, preservando su esencia a pesar de la pérdida de otras formas tradicionales.
La documentación moderna de la danza es escasa hasta finales del siglo XX. En 1997, alumnos de la escuela Sicsibamba (posiblemente en Cusco o una zona cercana) la presentaron en un concurso escolar con información limitada, lo que marca su primer registro formal reciente. Sin embargo, fue en 2005 cuando la danza experimentó un renacimiento gracias al licenciado Pedro Robles Romero y al profesor Aníbal Sánchez Acuña. Ellos trabajaron con estudiantes del Colegio Parroquial Padre Francisco Staud en la provincia de Sihuas (Áncash), adaptándola y ensayándola para su estreno público en 2006, durante el Concurso Nacional de Danzas en Chimbote. Esta presentación superó expectativas y impulsó su difusión.
Aunque Sihuas está en Áncash, la danza se asocia principalmente con Cusco, sugiriendo que Robles Romero y Sánchez Acuña, posiblemente originarios de esta región, la llevaron allí para su rescate. Hoy, instituciones culturales como el Centro Qosqo de Arte Nativo y grupos folclóricos locales la promueven en festivales, concursos y eventos educativos, asegurando su supervivencia.
Significado Cultural
Añas Tusuy trasciende el mero entretenimiento: es una alegoría de la vida andina. Los zorrillos simbolizan la dualidad de la naturaleza —destructiva pero juguetona—, mientras que el enfrentamiento con el dueño de la chacra representa el conflicto entre el hombre y el entorno. En un contexto de cambio climático y migración rural, la danza educa sobre la importancia de la papa como base alimentaria y cultural en los Andes. Además, incorpora elementos de sátira social, criticando de forma leve las plagas agrícolas y celebrando la resiliencia comunitaria.
Su carácter festivo la hace ideal para carnavales, fiestas patronales y concursos, donde fomenta la participación colectiva. En Cusco, se integra al vasto repertorio de danzas autóctonas, como Qhapaq Qolla o Warak’a Tusuy, enriqueciendo el patrimonio inmaterial peruano reconocido por la UNESCO.
Coreografía
La estructura coreográfica de Añas Tusuy es narrativa y secuencial, dividida en escenas que recrean la incursión de los zorrillos en la chacra bajo la luz de la luna. Se realiza en espacios abiertos, con danzantes en formación circular o lineal, acompañados por músicos. La duración típica es de 20-30 minutos, con énfasis en la improvisación juguetona.
Estructura Principal:
- Ingreso a la chacra en noche de luna: Los danzantes entran sigilosamente, imitando el movimiento nocturno de los zorrillos, con pasos cautelosos y escarbadores.
- Saludos en forma de corazón: Forman figuras geométricas, como corazones, simbolizando la alegría y el vínculo con la tierra.
- Juegos con diversas figuras: Incluye rondas, cruces y giros que representan el «jugueteo» de los animales, volteando la tierra en busca de presas.
- Ingreso del dueño de la chacra: Aparece un personaje central (el agricultor), interrumpiendo la diversión con movimientos amenazantes.
- Regreso al jugueteo y sacado de papa: Los zorrillos continúan escarbando, «sacando» papas simbólicas (usando accesorios).
- Partido de la papa para sacar el gusano: Simulan partir tubérculos para extraer el ragao, con gestos de euforia.
- Juego con el gusano: Momentos cómicos donde «juegan» con el gusano, celebrando su hallazgo.
- Ingreso del dueño y enfrentamiento con los zorrillos: Culmina en un «rechazo» o persecución, donde el agricultor ahuyenta a los animales con pasos vigorosos.
Pasos Característicos:
- Paso básico: Avance y retroceso en compases de uno, dos y tres, alternando lados, con zapateo ligero para simular escarbado.
- Paso de zapateo: Ritmo rápido con golpes de pies, evocando la búsqueda frenética.
- Paso de escarbado y jugueteo con el gusano: Movimientos de manos y pies como si cavaran y manipularan el gusano, con saltos juguetones.
- Paso de salto y sacudida: Saltos altos seguidos de sacudidas corporales para imitar la alegría o el escape.
- Paso de rechazo al dueño de la chacra: Retrocesos defensivos y giros evasivos durante el enfrentamiento.
Estos elementos combinan precisión técnica con libertad expresiva, permitiendo variaciones regionales.
Vestimenta
La indumentaria de Añas Tusuy es esencial para la caracterización animal, combinando elementos tradicionales andinos con accesorios simbólicos. Todos los danzantes (generalmente hombres o niños en versiones escolares) se visten como zorrillos, enfatizando lo cómico y lo mítico.
- Máscara: De madera o cartón, con hocico alargado, orejas puntiagudas y ojos expresivos, pintada en tonos negros y blancos para imitar el pelaje del zorrillo.
- Peluca: De fibras sintéticas o lana, negra y esponjosa, cubriendo la cabeza bajo la máscara.
- Uñas de carrizo: Garras falsas hechas de caña o alambre, atadas a las manos para simular las patas del animal.
- Cola: Larga y peluda, de tela negra con blanco, sujeta a la cintura, que se mueve con los pasos.
- Chaqueta negra con motivos andinos: Chaleco o chaqueta oscura adornada con bordados geométricos o motivos incas en rojo y amarillo.
- Pantalón negro con motivos andinos: Pantalones ajustados con patrones similares, evocando el traje campesino.
- Faja: Cinturón ancho de colores vivos, típico andino, para ceñir la cintura.
- Zapatos de pellejo: Sandalias o botas rústicas de cuero, a veces con campanillas para sonar al zapatear.
En versiones infantiles o escolares, como las presentadas en concursos recientes (2023 en Cusco), se simplifican los accesorios para mayor accesibilidad, pero mantienen la esencia zorruna.
Música e Instrumentos
La música de Añas Tusuy es alegre y rítmica, con influencias andinas que acompañan el tono picaresco. Se ejecuta en compases binarios o ternarios, con tempos variables para alternar entre sigilo y euforia.
- Instrumentos tradicionales: Flautas (quenas o zampoñas), tambores (tinya o caja), y violines o guitarras para melodías mestizas.
- Estilo: Melodías repetitivas con variaciones, evocando sonidos nocturnos y rurales. Audios disponibles muestran ritmos animados, como en presentaciones de Espinar (Cusco), donde la percusión marca los pasos de escarbado.
En eventos modernos, se incorporan bombos y charangos para amplificar el volumen en escenarios grandes.
Presentaciones y Actualidad
Añas Tusuy se presenta en festivales como el Concurso Nacional de Danzas, carnavales cusqueños y eventos escolares. En 2009, se documentó en K’anamarka (Espinar) y Chamaca (Chumbivilcas), con videos que capturan su vitalidad. Recientemente, en 2023, colegios como Avanti Perú y grupos de Belén (Cusco) la han adaptado para niños, ganando concursos y promoviendo su transmisión generacional. En 2025, se espera su inclusión en el Festival Folklórico de Suyckutambo (Espinar), destacando su rol en el turismo cultural.
Instituciones como el Centro Qosqo de Arte Nativo la incluyen en repertorios, asegurando su evolución sin perder autenticidad.
Añas Tusuy no es solo una danza, sino un testimonio vivo de la creatividad andina, donde el humor y la tradición se entrelazan para narrar la cotidianidad rural. Su rescate por figuras como Pedro Robles Romero y Aníbal Sánchez Acuña demuestra el compromiso con el patrimonio cultural peruano. En un mundo globalizado, esta danza invita a valorar las raíces indígenas, promoviendo la diversidad y la sostenibilidad cultural en Cusco y más allá. Para presenciarla, recomiendo visitar festivales en Espinar o Chumbivilcas, donde su energía contagiosa captura el espíritu del Perú profundo.
